
ORACIÓN
Reunión de oración
Cada lunes nos reunimos como iglesia para orar como pueblo de Dios. La reunión de oración a Dios es el motor de una iglesia.
Oración en el hogar
El culto familiar es el lugar idóneo en el que todos los integrantes de la familia tienen un lugar y espacio para orar a Dios juntos.
Orad sin cesar
“Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1 Ts 5:16-18).
La labor pastoral es un ministerio esencial en este tiempo. Los predicadores itinerantes, los mal llamados “terapeutas cristianos”, los ministerios masivos, o los “influencers cristianos” (si es que eso existe), parecen haber tomado las riendas de la consejería pastoral en la vida de los creyentes actuales. Sin embargo, ninguno de ellos es un ministerio bíblico llamado a pastorear a los creyentes.
Un pastor no es ese tipo que debe caer bien a todos, tampoco es un administrativo, o esa persona que “sabe llevar un culto”. Un pastor es un buscador de la presencia de Dios, es esa persona que busca los mejores pastos y lleva a su congregación a alimentarse de ellos. Es un pionero, un visionario, un hombre de oración, un buscador de la gloria de Dios.
Bíblicamente los requisitos de un pastor demandados en 1 Timoteo 3:1-7 y Tito 1:5-9 se resumen en las siguientes verdades:
Fiel esposo (no divorciado).
De buen testimonio en su carácter.
Que viva en santidad.
Que realice buenas obras.
Que sepa enseñar las Escrituras.
Que no sirva por un afán económico.
Buen padre de familia y cabeza en el hogar.
Que conozca la sana doctrina y la predique.
De buen testimonio a los no creyentes.
Si alguien cree tener el llamado a pastorear, debe revisar primeramente dichos requisitos antes de plantearse en serio su llamado. El pastor no tiene fans, tiene ovejas. No tiene cargo, tiene carga. No tiene favoritos, tiene miembros. No busca agradar a los hombres sino a Dios.
Todo creyente necesita ser pastoreado. Ni Internet, ni las redes sociales, ni los eventos, ni los conciertos, ni los libros, ni los cultos online, ni las predicaciones de un extraño pueden cubrir esa necesidad. El pastor de pastores (Cristo) nos muestra cómo pastorear (Jn 10:11-15) y la necesidad de que todos tenemos de ser pastoreados (Mt 9:36). Que podamos reflexionar en este tiempo a cerca de este precioso llamado y su necesidad para la iglesia de hoy.
“Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria” (1 P 5:4).
- Ps David Gómez
Citas sobre la oración