
FORMACIÓN BÍBLICA
Seminario Expositivo
Cada viernes realizamos nuestras clases de exposición bíblica (versículo a versículo) sobre el libro de la Biblia escogido por los alumnos. Este seminario implica formación continua en la Palabra de Dios y un método práctico para los asistentes de cómo afrontar de forma persona la lectura de la Biblia.
Se realizan exámenes, preguntas y tareas periódicas para revisar los conocimientos de los alumnos.
Seminario Temático
Una vez al mes realizamos una clase especial sobre algún tema particular de interés para los alumnos.
Taller pastoral
También, una vez al mes realizamos un taller sobre eclesiología los domingos por la tarde.
La importancia de conocer las Escrituras
“La suma de tu palabra es verdad” (Sal 119:160).
Ningún verdadero creyente duda de que la Palabra de Dios es importante para su vida y su fe. Sin embargo, no muchos creyentes hoy en día dedican suficiente tiempo e interés en la formación y estudio de la Palabra de Dios. Esta formación no es suficiente con una lectura devocional, o escuchar predicaciones cada domingo. Me refiero aquí a una metodología y disciplina del creyente en conocer la Palabra de Dios. Si el diagnóstico actual de la iglesia es su enfriamiento y secularismo, no debería sorprendernos tanto tras hacer una breve encuesta al asistente de iglesia promedio de hoy acerca de su conocimiento bíblico. También se podría ampliar a ministros de culto y personas al servicio.
Los cristianos éramos conocidos como el “pueblo del libro”, hoy citar varios pasajes de las Escrituras en un púlpito es inusual o arcaico. Sin embargo, Dios dijo a Oseas que “mi pueblo es destruido por falta de conocimiento” (Os 4:6) y Pablo advirtió a Timoteo que llegaría el tiempo “cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” (2 Ti 4:3-4). El riesgo de ignorar las Escrituras y no preocuparnos de aprenderlas implica:
Querer caminar en tinieblas en lugar de iluminados por ella. (Sal 119:105).
No ser expuestos a la verdad de Dios para nosotros. (Jn 17:17).
No poder crecer espiritualmente por ausencia de alimento. (1 P 2:2).
Fluctuar en nuestra fe. (1 Co 15:1-2).
No poder conocer más a Dios ni restaurar nuestro alma. (Sal 19:7-9).
No es extraño que en este tiempo haya cada vez más creyentes y pastores acudiendo a terapia. El aumento de depresión, estrés, ansiedad y otras patologías en los creyentes están directamente relacionados con la falta de conocimiento de Dios, de su Palabra y de la oración. Si algún ministerio o pastor no está interesado en desarrollar el conocimiento bíblico de su congregación sólo puede haber dos motivos: o que no conozca la Palabra de Dios, o que no le conviene que los demás la conozcan.
Una oveja alimentada es una oveja sana. La Palabra de Dios ofrece una dieta variada, solida y completa al creyente. Permite que crezca y se desarrolle en su caminar cristiano diario, enfrente a los enemigos del alma (su carne, el mundo y Satanás), soporte las pruebas y tenga contentamiento y reposo en Dios. La fe no está basada en lo que nosotros decimos acerca de Dios, está basada en lo que Dios dice de sí mismo en su Palabra. Que podamos decir como el salmista “susténtame conforme a tu palabra, y viviré” (Sal 119:116).
- Ps David Gómez
Citas sobre la formación bíblica