Membresía

  • La solicitud de membresía se realizará por escrito al Consejo de Iglesia, que verificará el cumplimiento de los requisitos para ser miembro y resolverá la admisión o inadmisión de dicha solicitud. Los miembros admitidos se presentarán a la congregación en culto público.

  • Estos son los requisitos necesarios para poder solicitar la membresía en esta Iglesia, quedando dicha decisión bajo la responsabilidad del Consejo de Iglesia.

    1. Ser mayor de dieciocho años.

    2. Haber asistido por más de un año a la iglesia local de forma consecutiva (semanal) y habitual.

    3. Hacer pública la confesión de fe en Jesucristo como Hijo de Dios y reconocerle como único Salvador suficiente y personal.

    4. Ser bautizado conforme a la doctrina de la Iglesia.

    5. Mantener la conducta y testimonio cristiano tanto en público como en privado.

    6. Suscribir las doctrinas y principios de la iglesia local (Base Doctrinal).

    7. Aceptar los requisitos y deberes contenidos en este documento.

    8. Haber completado una formación personal en el evangelio de Jesucristo (duración aproximada de dicha formación de 1 año). Dicha formación será por medio del material que la Iglesia disponga y considere oportuno para garantizar que el creyente ha sido formado en el evangelio y doctrinas y confesión de fe de la Iglesia.

    9. Adquirir un compromiso de sostenimiento de la Iglesia por medio de la oración, asistencia, participación y contribución económica (donaciones), según la capacidad y situación de cada creyente.

  • Estos son los derechos que un miembro adquiere para con la Iglesia local al adquirir su membresía.

    1. Recibir asistencia, servicios y atenciones espirituales propios de una Iglesia Evangélica para con sus miembros.

    2. Participar en las Asambleas Generales de miembros con voz y voto.

    3. Tener facultad de ser elegido por el Consejo de Iglesia para desempeñar cargos y comisiones espirituales para el servicio en la Iglesia.

    4. Poseer un ejemplar de carné de membresía de la Iglesia y copia del documento de membresía firmado por el pastor de la Iglesia.

    5. Solicitar la participación pastoral en su casamiento, presentación de sus hijos y/o funeral.

    6. Ser partícipe de los bienes comunitarios de la Iglesia en la forma establecida para ello, esto es: el local de culto y materiales propios de uso de las diferentes actividades de la Iglesia, así como solicitar ayuda del departamento de Obra Social.

  • No solamente el miembro debe cumplir con los requisitos establecidos para poder optar a la membresía, sino que se compromete con los siguientes deberes y obligaciones para con la Iglesia.

    1. Asistir regularmente a los cultos y demás actividades de la Iglesia.

    2. Contribuir al alcance de los fines de la Iglesia cumpliendo las comisiones y mandatos encomendados y libremente aceptados.

    3. Contribuir al sostenimiento de la Iglesia con su asistencia, oraciones, convivencia fraternal, servicios propuestos por la Iglesia y aceptados por el miembro y donaciones. Dicha contribución económica debe ser atribuible por medio de su identificación periódica, y es independiente de otras ofrendas anónimas que el miembro quisiera realizar.

    4. Cumplir y hacer cumplir lo previsto en este documento de membresía.

    5. Honrar al resto de miembros de la Iglesia y especialmente a aquellos que ostenten cargos o responsabilidades, contribuyendo en cuanto les sea posible a la edificación espiritual de los mismos.

  • Estos son los casos habituales de una posible baja en la membresía de esta Iglesia.

    1. Por traslado a otra Iglesia. En este caso, y previa petición verbal o escrita, el Consejo de Iglesia extenderá la correspondiente carta de traslado.

    2. Por voluntad propia, solicitándolo al Consejo de Iglesia.

    3. Por dejar de asistir a las reuniones de la iglesia durante un espacio de cuatro meses consecutivos sin justificar causa alguna o notificarlo.

    4. Por no cumplir con alguno de los deberes estipulados en el punto 3.3 (Deberes y obligaciones).

    5. Por decisión del Consejo de Iglesia cuando existen motivos justificados: rebeldía, disturbio en la liturgia, falta de testimonio, conflicto con otros creyentes sin resolución, disciplina, falta de ética, murmuración, diferencias en doctrinas fundamentales, etc.