EL EVANGELIO

Qué es el evangelio

Muchos dicen haber creído, muchos dicen haber entendido, sin embargo, la Palabra de Dios dice que pocos son los que verdaderamente entrarán por la puerta estrecha y caminarán por el camino angosto que lleva a la vida eterna (Mt 7:13-14). Que sea la propia Escritura la que nos presente la buena nueva, su gran mensaje, Cristo:

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. Creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios porque la paga del pecado es muerte. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna, porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano: “y el que a mí viene yo no le echo fuera”. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo siendo justificado gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”.

Gn 1:1; Gn 1:31; Sal 19:1; Jn 1:3; Gn 1:27-28; Is 53:6; Ro 3:23; Ro 5:8; Ro 6:23; 1 Jn 4:10; Jn 3:16; Lc 19:10; Jn 3:19; He 9:27; Ro 6:23; Jn 3:36; Is 55:6; Jn 6:37; Jn 3:17; Hch 4:12; Ro 10:9; Ro 3:24; Mr 1:15.

- Ps David Gómez