
NIÑOS
Diferentes edades
Disponemos de clases durante las predicaciones para diferentes edades: de 3 años a 6 años y de 7 hasta 9 años. Todas las enseñanzas son basadas en la Palabra de Dios y para que el niño pueda tener un mayor conocimiento bíblico de Dios.
Pre-adolescentes
También tenemos una clase propia para niños de 10 a 12 años donde se presenta base doctrinal y bíblica en edades con mayor comprensión. También asisten periódicamente a las predicaciones en el culto principal y los alumnos son examinados y supervisados en sus tareas semanales por los profesores.
Ser niño en un hogar cristiano
“Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” (2 Ti 3:15).
Los niños no son buenos ni santos por ser niños, sino pecadores que necesitan escuchar el evangelio. Sin entrar en ningún debate acerca de la salvación de un infante, ni sobre cuánta responsabilidad puede ser imputada a un niño por sus actos, tenemos claro que Dios no hace acepción de personas y que todos hemos nacido en una condición de pecadores. Esta verdad nos debería llevar a ser conscientes de la responsabilidad que tenemos de presentar el evangelio a los más pequeños en lugar de a debatir el silencio bíblico sobre la salvación o no de un infante.
Como hijo de pastor le puedo decir que haber nacido en un hogar cristiano y en la iglesia me permitió tener una conciencia clara de la existencia de Dios. Sin embargo, esto no perdonó mis pecados ni me justificó delante de Dios. No fue hasta que con 12 años tuve un encuentro por mi mismo con Jesucristo que pude conocer a Dios y dejar de ser nieto de Dios para ser hijo de Dios. Por eso Pablo dice a Timoteo que las Escrituras “te pueden hacer sabio para la salvación por la fe”, no que automáticamente te hagan salvo por conocerlas. Según informes estadísticos en España el primer consumo de pornografía en este país es a los 8 años de edad, ¿por qué un niño puede tener acceso a la depravación sexual y no al evangelio?, ¿por qué hacemos tan tontos a los niños como para hablarles de Dios, pero tan listos como para dar rienda suelta a su condición pecaminosa? Jesús no ignoraba a los niños, era su amigo. Esto parece algo normal hoy en día, sin embargo, era muy poco corriente en aquella época. No los rechazaba, sino que los atendía (Mt 19:13-15). Con 12 años Jesús tenía claro cuales eran “los negocios” de su Padre. Con temprana edad Samuel respondió al llamado de Dios: “Habla, porque tu siervo oye” (1 Sm 3:10), pero lo más maravilloso de ese texto es que con temprana edad Samuel ya escuchaba la voz de Dios. Si no presentamos el evangelio a los niños ¿cómo creerán en él?
Un niño en una iglesia no es un elemento decorativo en ella, tampoco es un elemento disruptivo que deba paralizar una liturgia o ser el centro de atención. Un niño en una iglesia es un ser humano más que tiene la oportunidad de escuchar el evangelio y entender su condición pecaminosa delante de Dios desde temprana edad. Esto lo “puede hacer sabio para la salvación por la fe”.
- Ps David Gómez
Citas sobre la crianza cristiana