Los tres varones de Génesis 18

INTRODUCCIÓN

En esta monografía desarrollaré argumentos bíblicos para la interpretación de Génesis 18 referente a quién aparece a Abraham en Mamre, acompañando mi argumentación con una exégesis bíblica de las palabras claves del texto, así como de diferentes comentaristas bíblicas que apoyen la interpretación que voy a exponer.

Todos los textos aportados son en la versión Reina-Valera de 1960 salvo que se indique lo contrario.

1. Génesis 18

Este es un texto bastante particular de las Escrituras con múltiples interpretaciones a lo largo de la historia judía y de la iglesia. Algunos han postulado que Abraham es visitado por tres ángeles, dos de ellos van a Sodoma y Gomorra a casa de Lot para traer juicio a las ciudades y un tercero se queda con Abraham explicándole lo que va a suceder. Por ejemplo, Flavio Josefo alude a esta idea. Otros han postulado que es un texto Trinitario y que las tres personas de la Trinidad se presentan a Abraham, el Hijo y el Espíritu Santo van con Lot a destruir Sodoma y Gomorra y el Padre se queda con Abraham explicando lo que va a acontecer. Por ejemplo, Agustín de Hipona apoyaba esta interpretación. También se ha postulado la idea acerca de que la visita de estos tres varones es la visita del Verbo preencarnado (el Ángel de Jehová), junto a dos ángeles que vienen a traer juicio a las ciudades de Sodoma y Gomorra, los ángeles van a casa de Lot y traen juicio y el Ángel de Jehová se queda con Abraham para explicarle lo que va a acontecer. Esta es la interpretación de padres de la iglesia como Justino Mártir y Orígenes.

En dos de estas tres interpretaciones se puede aludir claramente a la pluralidad de Dios en unidad en el Antiguo Testamento, ya sea que la Trinidad se presentara a Abraham o que el Ángel de Jehová lo hiciera se estaría reflejando la pluralidad de personas o subsistencias de Dios por medio de sus tres personas o de una de ellas en un marco del Antiguo Testamento. Por este motivo, mi tarea será doble en este apartado. Primero, apuntar bíblicamente si es Dios (independientemente de qué persona o subsistencia de Dios) quien se aparece a Abraham y, segundo, qué interpretación (tres ángeles, la Trinidad, o el Ángel de Jehová y dos ángeles) tiene más peso bíblico y apoyo de comentaristas a lo largo de la historia.

2. ¿Dios se aparece a Abraham?

2.1. Usos de la palabra hebrea aparecer

El texto bíblico comienza diciendo: «Después le apareció Jehová en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día» (Gn 18:1). La palabra utilizada para «aparecer» es raá (H7200), palabra hebrea que significa «ver, mirar»[1], como cuando en Génesis 27:1 el texto habla de la ausencia de esta capacidad en Isaac: «Aconteció que cuando Isaac envejeció, y sus ojos se oscurecieron quedando sin vista» (Gn 27:1) o en varias ocasiones en Génesis 1 cuando se relata «y vio Dios» (Gn 1:4,10,12,18,21,25,31). También se usa en el Antiguo Testamento con el significado de «aparecer, hacerse visible».[2] Este uso se ve en el mismo capítulo de Génesis 1: «Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así» (Gn 1:9), cuando lo seco se hizo visible.

2.2. Precedentes en la vida de Abraham

Teniendo en cuenta esta palabra (raá), se debe comprobar si en otras ocasiones Dios se apareció (raá) a Abraham antes que este suceso de Génesis 18:

En Génesis 12:1 «Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido» se repite en dos ocasiones en el mismo versículo.

También ocurre lo mismo cuando Agar se encuentra con el Ángel de Jehová: «Y la halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur» (Gn 16:7), «Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano» (Gn 16:9), y una vez más en Génesis 16:10-12:

Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud. Además, le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción.

Tras esta conversación con el Ángel de Jehová agar exclama: «Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?» (Gn 16:13). En este pasaje, próximo a Génesis 18 quedan claras tres realidades: (1) Dios ve, (2) Dios es visto, (3) ver al Ángel de Jehová es sinónimo de ver a Dios.

Hay un tercer relato en la vida de Abraham, en el capítulo 17 de Génesis dice nuevamente: «Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto». Una vez más raá atribuyendo no solamente que Abraham escuchaba a Dios sino veía a Dios. El relato termina con Abraham cumpliendo el pacto con Dios circuncidándose a la edad de noventa y nueve años y a todo varón de su casa «y después le apareció Jehová en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día» (Gn 18:1). Durante este encuentro entre Jehová y Abraham no solamente Jehová se le aparece, sino que, como hace siempre en sus encuentros con Abraham, le habla: «Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja?» (Gn 18:13).

La conclusión, por lo tanto, ante la propia narrativa bíblica y antecedentes en la vida de Abraham, es que se debe afirmar con claridad que Dios se aparece a Abraham en Génesis 18. Esto implica que no puede ser un ángel, ni otro tipo de mensajero (ya sea espiritual o humano), es necesariamente una aparición divina tal y como lleva ocurriendo en la vida de Abraham en momentos clave de revelación de Dios para él y su familia. En este sentido Matthew Henry escribe: «Esta aparición de Dios a Abraham parece haber comportado mucha libertad y familiaridad y, por tanto, se asemeja a aquella gran visita que nos hizo el Verbo cuando se hizo carne y apareció como uno de nosotros».[3] 

3. ¿Cómo se aparece Dios a Abraham?

3.1. Lo que dice Abraham

«Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto a él» (Gn 18:2). La aparición de Jehová es por medio de tres varones, al menos hasta este punto del versículo, sin embargo, la reacción de Abraham ante este encuentro parece resolverse de forma evidente cuando Abraham identifica a uno de ellos como Señor: «salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y se postró en tierra, y dijo: Señor, si ahora he hallado gracia en tus ojos, te ruego que no pases de tu siervo» (Gn 18:2-3). La palabra utilizada aquí es adón (H113), traducido como «señor, amo»[4], pero tan sólo expresado por Abraham a uno de los tres ángeles. Esta palabra también tiene usos para personas humanas, por ejemplo, la propia Sara habla de Abraham como su adón (Gn 18:12),o cuando los hijos de Het hablan con Abraham tras mostrarles su deseo de querer enterrar a su esposa (Gn 23:5) y, tal y como dice Postigo, Lot también da este tratamiento a los otros dos ángeles cuando quiere hospedarlos en su casa (Gn 19:2).

3.2. Lo que hace Abraham

Sin embargo, no es el tratamiento de adón a uno de los tres varones lo más extraño que Abraham hace al verlos, sino que se postra ante este adón. Es curioso que, en el relato de Lot, no se menciona este acto de Lot hacia estos dos varones, pero sí de Abraham a aquel de los tres al que llama Señor. La palabra hebrea utilizada para «postró» es shakjá (H7812), que se traduce por «postrarse, abatirse»[5], pero también por «adorar».[6] Por ejemplo, es exactamente la misma palabra utilizada por el propio Abraham cuando Dios le dice que sacrifique a Isaac: «Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros». Sin embargo, en otros usos de esta palabra podemos ver que no siempre implica un acto de adoración, como cuando «Abraham se levantó, y se inclinó al pueblo de aquella tierra, a los hijos de Het» (Gn 23:7), siendo este un énfasis de la disposición de Abraham de hablar con estos hombres para poder encontrar un lugar donde sepultar a Sara.

La pregunta es clara, ¿cómo distinguir bíblicamente esta palabra en sus múltiples significados? La conclusión más bíblica sería advertir cuándo esta palabra se usa para una acción delante de Dios o de los hombres. En el relato del siervo de Abraham, enviado por su amo para encontrar esposa a su hijo Isaac, se realiza una secuencia de dos palabras hebreas con significados complementarios: cabád (H6915) para «inclinarse» y shakjá para adorar «El hombre entonces se inclinó (cabád), y adoró (shakjá) a Jehová» (Gn 24:26) y nuevamente cuando él relata la historia de lo sucedido: «y me incliné (cabád), y adoré (shakjá) a Jehová, y bendije a Jehová Dios de mi señor Abraham» (Gn 24:48) y una vez más cuando Labán y Betuel responden favorablemente a que se lleve a Rebeca para casarla con Isaac: «Cuando el criado de Abraham oyó sus palabras, se inclinó (shakjá) en tierra ante Jehová» (Gn 24:52), donde ya no aparece la palabra cabád, pero se mantiene shakjá. Aunque la Reina-Valera de 1960 lo traduce como inclinarse en el texto en español, la conclusión más natural tras esta secuencia es que el factor común del siervo ante lo sucedido con Rebeca son actos de adoración a Dios. Por lo que si la conclusión que se ha demostrado en el primer punto es cierta (que es Jehová quien se le aparece a Abraham), por lo tanto, el acto de Abraham ante este «Señor» es un acto de adoración puesto que es un acto delante de Dios y no de los hombres.

3.3. Lo que hacen los tres varones

Es interesante que el relato dice «Y le dijeron: ¿Dónde está Sara tu mujer?» (Gn 18:9). Esto parece la ausencia de omnisciencia de Dios. Si bien puede entenderse como un acto de cortesía de los varones, también puede entenderse que el texto no especifica si los tres preguntaron acerca de este asunto. Es decir, en una postulación acerca de que, de los tres, solo uno es Dios (el Ángel de Jehová), el texto no interfiere en la omnisciencia de Dios puesto que no aclara el número de quienes preguntan a Abraham sobre su esposa, podría ser válido suponer que son los dos ángeles que, precisamente, no sería omniscientes. Esto cobraría sentido en la narrativa del texto bíblico porque después vuelve al singular «Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja?» (Gn 18:13), donde nuevamente vuelve al singular y a la clara omnisciencia de Dios puesto que Sara estaba observando desde la tienda y «tuvo miedo» ya que era imposible que se pudiera advertir desde su posición que ella se había reído en su interior. Por lo tanto, se podría distinguir desde este punto del texto, no solo por el singular y el plural, sino por las propias acciones de los tres varones que uno de ellos es omnisciente y dos de ellos no tiene por qué serlo, que uno de ellos es Jehová y dos de ellos no tienen por qué serlo.

La narrativa sigue con en Génesis 18:16-18:

Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos. Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?

Es decir, parece inicialmente que los tres varones se levantan para ir hacia Sodoma y Gomorra, sin embargo, Dios decide quedarse para seguir hablando a Abraham, por eso el texto dice después: «Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová» (Gn 18:22), donde algunos concluirían que es que ninguno de los tres varones es Jehová, sin embargo, el texto no parece indicar esto necesariamente, sino más bien que los varones que se fueron no eran Jehová. Esta conclusión parece natural cuando en Génesis 19 se advierte que son dos varones y no tres los que aparecen en Sodoma, quedando uno de los tres con Abraham y siendo este tercero el que se queda con Abraham o, mejor dicho, Abraham delante de él (Jehová). Es innegable en este punto del texto advertir que Abraham no está hablando con Dios puesto que le llama «el Juez de toda la tierra» (Gn 18:25) quedando descartada la hipótesis de que son tres ángeles los que se aparecen a Abraham.

3.4. Los dos ángeles

Al llegar a Génesis 19 se identifica a los dos varones que estuvieron con Abraham, pero que no se quedaron con él hablando, sino que fueron directamente a Sodoma: «Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma». La palabra hebrea utilizada es malák (H4397) traducido literalmente como «mensajero»[7] y en un contexto bíblico como ángel. A ninguno de los dos se le da el tratamiento de malák YHWH, por lo que debiera descartarse aquí la hipótesis de Agustín y de la Trinidad presente en el relato de Génesis 18 y 19 y, a su vez, plantearse la idea de que los tres varones eran ángeles, pero solo uno de ellos es tratado como Jehová, por lo que Genesis 18 debe referirse entonces al Ángel de Jehová, presente en los relatos bíblicos inmediatamente previos a este capítulo 18.

4. Comentaristas

Por último, he querido recoger las impresiones de diferentes comentaristas bíblicos referentes a este pasaje que concuerdan en dicha interpretación bíblica:

4.1. Adam Clarke

Clarke, el teólogo metodista experto en idiomas originales escribe: «El Señor se aparece a Abraham en Mamre. (…) Uno de los tres, que se llama el SEÑOR o Jehová. (…) Los dos primeros proceden hacia Sodoma, mientras que el segundo (Jehová) permanece con Abraham»[8]. Y aclara respecto al uso de adón en lugar de YHWH en Génesis 18:3: «La palabra es Adonai, no Yehovah, porque hasta el momento Abraham no conocía la calidad de sus invitados. Para obtener una explicación de esta palabra»[9]

4.2. Juan Calvino

Calvino dice referente a este texto:

Debido a que la majestad de Dios se había manifestado ahora en los ángeles, Moisés menciona expresamente su nombre. (…) De nuevo, cada vez que se manifestaba a los padres, Cristo era el mediador entre él y ellos; quien no solo personifica a Dios al proclamar su palabra, sino que también es verdadera y esencialmente Dios.[10]

Teniendo en cuenta la predilección de Calvino por Agustín, este comentario no debe ser tomado en poca consideración en el asunto que se está tratando. Sin embargo, el aporte más interesante de Calvino referente a este texto no se encuentra en su comentario bíblico del mismo, sino en su obra magna: Institución de la religión cristiana, donde Calvino hablando de angeología pone como ejemplo diferentes textos donde los padres de la Iglesia hablan de apariciones del Ángel de Jehová, con los que el concuerda y en sus citas bíblicas aparece Génesis 18:1:

No me desagrada de los doctores antiguos, los cuales, cuando la Escritura narra que el ángel de Dios apareció a Abraham, a Jacob, a Moisés, y a otros, interpretan que aquel ángel fue Cristo (Gn 1:18; 32:1,28; Jos 5:14; Jue 6:14; 13:22).[11]

4.3. Comentario Beacon

Herbert advierte al lector del capítulo: «Si el lector no ha perdido la pista por los detalles de la historia, se dará cuenta que el primer versículo implica una teofanía, es decir una aparición de Jehová».[12] Y un poco más adelante aclara que se refiere a uno de los tres varones y no a los tres en los versículos que hablan de la reacción de Sara: «Pero entonces se sobresaltó de espanto oyó que el extranjero, ahora denominado Jehová, preguntaba a su esposo la causa de su secreta incredulidad».[13]

4.4. Comentario Bíblico Moody

Pfeiffer comenta el texto de la siguiente manera:

Aunque Abraham no reconoció en el acto al visitante celeste como al Señor, pronto se le hizo evidente que el principal de los tres mensajeros era el mismo Jehová. Era el “ángel de Jehová”, que aparece varias veces en las anteriores páginas de Génesis.[14]

4.5. Justino Mártir

Uno de los primeros apologetas de la patrística en su Diálogo con Trifón argumenta:

Ahora, pues, respóndanme ustedes si admiten que el Espíritu Santo llama Dios y Señor a algún otro fuera del Padre del universo y su Cristo, que yo les prometo demostrarles por las mismas Escrituras que no es a uno de los dos ángeles que bajaron a Sodoma a quien la Escritura llama Señor (Gn 19:1,18,24), sino a Aquel que estaba con ellos, que es llamado Dios y que se apareció a Abraham.[15]

CONCLUSIÓN

En base a lo expuesto se podría recapitular las siguientes ideas principales y conclusiones: (1) Es Dios quien se aparece a Abraham en Génesis 18 al igual que en otros relatos previos de la vida de Abraham. (2) Abraham habla y actúa durante dicho relato como si hablase con Dios. (3) De los tres varones del relato al menos uno de ellos es necesariamente Jehová. (4) El relato avanza siendo los otros dos varones apartados de la escena bíblica camino a Sodoma mientras Jehová sigue hablando con Abraham. (5) Los dos varones que van a Sodoma son ángeles, por lo que la diferencia entre ellos dos y el tercer varón que es llamado Jehová parece identificarse en que uno de ellos era el Ángel de Jehová que se queda hablando con Abraham. (6) Son diferentes comentaristas bíblicos en diferentes épocas de la historia de la iglesia los que parecen coincidir con esta interpretación bíblica.

BIBLIOGRAFÍA

Calvino, Juan. «Génesis 18:13». Comentario Bíblico Juan Calvino Antiguo Testamento I. Acceso el 10 de mayo de 2024, https://www.bibliatodo.com/comentario-biblico/?&co=juan-calvino&l=genesis&cap=18

Calvino, Juan. Institución de la religión cristiana, Volumen I. Rijswijk: Felire, 2019.

Chávez, Moisés. Diccionario de Hebreo Bíblico, «definición de H7200». Texas: Editorial Mundo Hispano, 1997.

Clarke, Adam. «Génesis 18». Comentario Bíblico. Acceso el 10 de mayo de 2024. https://www.bibliatodo.com/comentario-biblico/?&co=adam-clarke&l=genesis&cap=18

Goodwin, Thomas. El corazón de Cristo en el cielo hacia los pecadores en la tierra, un aliento para la fe. Lima: Teología para vivir, 2023.

Henry, Matthew. Comentario Bíblico Mathew Henry, Pentateuco. Barcelona: Editorial Clie, 1987.

Herbert Livingston, George. Comentario Bíblico Beacon, Tomo I. Kansas: Casa Nazarena de Publicaciones, 1991.

Mártir, Justino. «El "otro Dios" se apareció a Abraham, en compañía de dos ángeles». Diálogo con Trifón. Acceso el 11 de mayo de 2024. https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=pa_12734

Moreno Postigo, Francisco J. Pluralidad en la unidad de Dios en el Antiguo Testamento. Edición PDF.

Pfeiffer, Charles F. Comentario Bíblico Moody. Michigan: Editorial Portavoz, 1993.

[1] «definición de H7200» Moisés Chávez, Diccionario de Hebreo Bíblico (Texas: Editorial Mundo Hispano, 1997, Edición PDF), 558

[2] «definición de H7200» Moisés Chávez, Diccionario de Hebreo Bíblico (Texas: Editorial Mundo Hispano, 1997, Edición PDF), 558

[3] Matthew Henry, Comentario Bíblico Mathew Henry, Pentateuco (Barcelona: Editorial Clie, 1987), 127

[4] «definición de H113» Moisés Chávez, Diccionario de Hebreo Bíblico (Texas: Editorial Mundo Hispano, 1997, Edición PDF), 13

[5] «definición de H7812» Moisés Chávez, Diccionario de Hebreo Bíblico (Texas: Editorial Mundo Hispano, 1997, Edición PDF), 617

[6] «definición de H7812» Moisés Chávez, Diccionario de Hebreo Bíblico (Texas: Editorial Mundo Hispano, 1997, Edición PDF), 617

[7] «definición de H4397» Moisés Chávez, Diccionario de Hebreo Bíblico (Texas: Editorial Mundo Hispano, 1997, Edición PDF), 319

[8] Adam Clarke, «Génesis 18». Comentario Bíblico, acceso el 10 de mayo de 2024, https://www.bibliatodo.com/comentario-biblico/?&co=adam-clarke&l=genesis&cap=18

[9] Adam Clarke, «Génesis 18». Comentario Bíblico, acceso el 10 de mayo de 2024, https://www.bibliatodo.com/comentario-biblico/?&co=adam-clarke&l=genesis&cap=18

[10] Juan Calvino, «Génesis 18:13». Comentario Bíblico Juan Calvino Antiguo Testamento I, acceso el 10 de mayo de 2024, https://www.bibliatodo.com/comentario-biblico/?&co=juan-calvino&l=genesis&cap=18

[11] Juan Calvino, Institución de la religión cristiana, Volumen I (Rijswijk: Felire, 2019), 118

[12] George Herbert Livingston, Comentario Bíblico Beacon, Tomo I (Kansas: Casa Nazarena de Publicaciones, 1991), 66

[13] George Herbert Livingston, Comentario Bíblico Beacon, Tomo I (Kansas: Casa Nazarena de Publicaciones, 1991), 67

[14] Charles F. Pfeiffer, Comentario Bíblico Moody (Michigan: Editorial Portavoz, 1993), 34

[15] Justino Mártir, «El "otro Dios" se apareció a Abraham, en compañía de dos ángeles», Diálogo con Trifón, acceso el 11 de mayo de 2024, https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=pa_12734

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