El silbido de Zacarías 10:8
INTRODUCCIÓN
He centrado mi investigación en la palabra silbido, utilizada por el profeta Zacarías: «Yo los llamaré con un silbido, y los reuniré, porque los he redimido; y serán multiplicados tanto como fueron antes» (Zac 10:8). Para ello, he revisado la etimología y el significado de dicha palabra en el Antiguo Testamento, así como sus usos en otros libros. Finalmente he realizado una breve comparativa con posibles traducciones al griego de dicha palabra en el Nuevo Testamento. Por medio de esta revisión he finalizado con una conclusión de cuál debe ser la manera en la que se interprete el uso de sharác en el texto de Zacarías. A modo de corolario de dicho trabajo he realizado una breve exégesis del texto bíblico y la he acompañado con algunos comentaristas bíblicos que acrediten dicha interpretación.
Todos los textos utilizados en este trabajo son en la versión Reina-Valera de 1960 salvo que se indique lo contrario.
1. Etimología de la palabra silbido
La palabra traducida en Zacarías 10:8 como «silbido» es la palabra hebrea sharác (H8319). El significado principal de esta palabra hebrea es: «ser agudo, estridente, silbar o chiflear (como llamando con sorna)»[1]. Su significado deriva en otros usos propios en el Antiguo Testamento en palabras como shericá (H8292): «silbido (en mofa), rechifla»[2], sherecá (H8322): «mofa, escarnio, burla»[3] y mashorquí (H4953): «flauta (musical) (por su sonido de silbido)».[4] En el Nuevo Testamento la traducción más cercana sería la palabra griega roizedon (G4500): «el silbido de una flecha; significa “con sonido impetuoso”»[5] y también ecos (G2279): «ruido o sonido (correspondiente al castellano, eco)».[6]
2. Usos de la palabra silbido en el A.T.
La palabra sharác en el Antiguo Testamento se utiliza en once ocasiones, principalmente en textos proféticos. Su traducción al castellano tiene dos variantes claramente diferenciadas. La principal sería con un significado de burlarse o silbar de forma despectiva. El uso secundario sería silbar como un aviso de llamada, convocatoria o alerta.
2.1. Burlarse
La primera vez que se utiliza la palabra sharác en la Biblia es en 1 Reyes 9:8: «y esta casa, que estaba en estima, cualquiera que pase por ella se asombrará, y se burlará, y dirá: ¿Por qué ha hecho así Jehová a esta tierra y a esta casa?». Este mismo uso se aplica en el libro de Job: «Batirán las manos sobre él, Y desde su lugar le silbarán» (Job 27:23). En esta ocasión se relaciona una acción de silbido humano en tono de burla o menosprecio. El profeta que más utiliza sharác es, sin duda, Jeremías, que también lo utiliza con un significado de burla o menosprecio por parte de los hombres. Por ejemplo: «Pondré a esta ciudad por espanto y burla» (Jer 19:8), y nuevamente en su referencia a Edom: «todo aquel que pasare por ella se asombrará, y se burlará de todas sus calamidades» (Jer 49:17) y en otra ocasión, en una réplica contra Babilonia: «todo hombre que pasare por Babilonia se asombrará, y se burlará de sus calamidades» (Is 50:13). En Lamentaciones vuelve a utilizar en dos ocasiones esta palabra: «Silbaron, y movieron despectivamente sus cabezas sobre la hija de Jerusalén (…) Se burlaron, y crujieron los dientes» (Lm 2:15-16). El profeta Ezequiel utiliza sharác con un mismo uso que Jeremías: «Los mercaderes en los pueblos silbarán contra ti; vendrás a ser espanto» (Ez 27:36), al igual que Sofonías: «Cualquiera que pasare junto a ella, se burlará y sacudirá su mano» (Sof 2:15).
2.2. Silbar
El único profeta que utiliza sharác como una acción de Dios para con el ser humano es Isaías: «Alzará pendón a naciones lejanas, y silbará al que está en el extremo de la tierra» (Is 5:26), y nuevamente: «Y acontecerá que aquel día silbará Jehová a la mosca que está en el fin de los ríos de Egipto, y a la abeja que está en la tierra de Asiria» (Is 7:18).
2.3. Conclusiones de uso en el A.T.
Se debe concluir, tras este repaso de uso en el Antiguo Testamento, que la palabra sharác, tiene un uso principal referido al menosprecio que los hombres hacen de otros por medio de silbidos de burla. Es interesante indicar que en todos los textos dicha burla o menosprecio viene como resultado de un juicio de Dios para con el hombre, ya sea alguna nación en particular (Israel o enemigos) o a una persona en particular. Es decir, el sharác relacionado con el menosprecio de los hombres es como consecuencia del pecado y del juicio de Dios contra el pecador.
Si bien queda claro el uso principal de sharác en el Antiguo Testamento, el profeta Isaías lo toma con un uso diferente. Ya no es el hombre quien realiza sharác contra otros hombres juzgados por Dios, sino que es Dios mismo quien hace sharác. En este uso, el silbido de Dios no tiene ninguna connotación de burla o menosprecio, sino de convocatoria y llamada a su pueblo. Debe entenderse, por lo tanto, que el uso en Zacarías 10:8 de sharác es el mismo que el del profeta Isaías. Ambos profetas lanzan un mismo concepto del sharác de Dios.
3. Usos de la palabra silbido en el N.T.
En el Nuevo Testamento, el significado más próximo a sharác es roizedon, que se traduce como estruendo. Se puede encontrar esta palabra en 2 Pedro 3:10: «Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo» y también en Hechos 2:2: «Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba». En el Nuevo Testamento es interesante indicar que este sonido de estruendo se relaciona como algo no esperado, algo que sucede de repente y sin previo aviso. En este sentido el silbido del que habla Zacarías comienza a tomar una dimensión de predicción de los tiempos finales todavía mayor.
4. Exégesis de Zacarías 10:8
En la revisión del contexto se podría indicar en qué condiciones el profeta Zacarías utiliza dicha palabra sharác. A lo largo del capítulo 10 el profeta compara al remanente de Dios con ovejas. Se puede notar esta metáfora en: «y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno» (Zac 10:1), «por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene pastor» (Zac 10:2) y Dios traerá juicio contra los antiguos pastores: «contra los pastores se ha encendido mi enojo» (Zac 10:3), siendo Dios mismo quien pastoree a su pueblo: «pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño» (Zac 10:4). Dios promete que a estas ovejas que las: «haré volver» (Zac 10:6). La pregunta que queda abierta en este punto es: ¿cómo hará volver a sus ovejas? La respuesta es: «los llamaré con un silbido, y los reuniré» (Zac 10:8). El silbido del que habla Zacarías no es un silbido de hombres, tampoco un silbido de burla o menosprecio a los que están bajo el juicio de Dios. El silbido del que habla el profeta es el silbido del buen pastor. De Aquel que es capaz de dar su vida por las ovejas (Jn 10:11,15) y que ha venido para convocarlas para que estén cerca de él. La verdad profética de Zacarías en este versículo es doble: (1) El profeta apunta al llamamiento de Cristo a sus ovejas por medio de la predicación del evangelio. Fue el propio Jesús quien ordenó la predicación del evangelio a toda lengua, tribu y nación para hacer nuevos discípulos (Mt 28:19, Hch 1:8). Como dice Pablo: «Pues ya que, en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación» (1 Co 1:21). (2) Del mismo modo, el profeta apunta a la Segunda Venida de Cristo, donde todas y cada una de sus ovejas, las de uno y otro redil (Jn 10:16), oirán su voz de llamada (el silbido): «y habrá un rebaño, y un pastor» (Jn 10:16). Este silbido será repentino, cuando nadie lo espere y tendrá sonido de trompeta (1 Co 15:52).
5. Comentarios acerca del texto de Zacarías 10:8
Henry comenta sobre Zacarías 10:8: «La prédica del evangelio es el llamado de Dios para que las almas vayan a Jesucristo. Dios reunirá por su gracia a los que Cristo redimió por su sangre».[7] Clarke añade con respecto a la fuerza del silbido de Dios: «“Los llamaré a gritos”. Los llamaré con una voz tan aguda y fuerte que me oirán, y descubrirán que es la voz de su redención».[8] Greathouse, a diferencia de Pfeiffer, si incluye la posibilidad de interpretación de que este silbido sea un llamado de un pastor de ovejas, no solamente el silbido de apicultor, si se entiende que Zacarías hace una referencia directa a Isaías 7:18, aunque el contexto no parece indicar dicha similitud en el silbido: «como un apicultor llama a sus abejas (Is 7:18) o un pastor a su rebaño».[9]
CONCLUSIÓN
En este trabajo de investigación he revisado el texto de Zacarías 10:8 centrando mi mirada en la palabra «silbido», que en hebreo es sharác. Por medio de esta investigación he podido comprobar el uso de dicha palabra en todo el Antiguo Testamento y su posible traducción principal en el Nuevo Testamento. Esta investigación permite concluir que el profeta Zacarías utiliza la palabra sharác en un sentido literal de silbido agudo o convocatoria de Dios, descartando el otro significado habitual de la palabra relacionado con la burla o el menosprecio. Además, revisando el contexto de dicho versículo la conclusión interpretativa apunta hacia las dos venidas mesiánicas. Tanto la primera, donde se anuncia la llamada del rebaño del buen pastor por medio de la proclamación del evangelio y la segunda, donde el pastor volverá a por su rebaño como ladrón en la noche al último sonido de trompeta. El repaso de diferentes comentaristas bíblicos permite consolidar dicha exégesis, que apunta, una vez más, a la profundidad del texto profético del libro de Zacarías.
A modo de reflexión, queda constatado bíblicamente que, tanto en la primera como segunda venida de Cristo, solamente las ovejas del pastor reconocen y reconocerán su voz, y lo que para muchos era un llamamiento inentendible, un silbido indescifrable, para las ovejas del pastor es la voz más dulce y reconocible de todas, la de su Señor y Salvador.
BIBLIOGRAFÍA
Clarke, Adam. Comentario de la Santa Biblia, Tomo II. Kansas: Casa Nazarena, 2014.
Greathouse, William M. Comentario Bíblico Beacon, Tomo V, los profetas menores. Kansas: Casa Nazarena, 1985.
Henry, Matthew. Comentario de la Biblia Matthew Henry. Florida: Editorial Unilit, 2006.
Strong, James. Nueva Concordancia Strong Exhaustiva – Diccionario de Palabras Hebreas y Arameas. Nashville: Editorial Caribe, 2002.
Vine, W.E. Diccionario Expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo. Nashville: Editorial Caribe, 1999.
[1] James Strong, Nueva Concordancia Strong Exhaustiva – Diccionario de Palabras Hebreas y Arameas (Nashville: Editorial Caribe, 2002), 140
[2] James Strong, Nueva Concordancia Strong Exhaustiva – Diccionario de Palabras Hebreas y Arameas (Nashville: Editorial Caribe, 2002), 140
[3] James Strong, Nueva Concordancia Strong Exhaustiva – Diccionario de Palabras Hebreas y Arameas (Nashville: Editorial Caribe, 2002), 140
[4] James Strong, Nueva Concordancia Strong Exhaustiva – Diccionario de Palabras Hebreas y Arameas (Nashville: Editorial Caribe, 2002), 83
[5] W.E. Vine, Diccionario Expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo (Nashville: Editorial Caribe, 1999 versión PDF), 954
[6] W.E. Vine, Diccionario Expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo (Nashville: Editorial Caribe, 1999 versión PDF), 954
[7] Matthew Henry, Comentario de la Biblia Matthew Henry (Florida: Editorial Unilit, 2006), 736
[8] Adam Clarke, Comentario de la Santa Biblia, Tomo II (Kansas: Casa Nazarena, 2014), 406
[9] William M. Greathouse, Comentario Bíblico Beacon, Tomo V. (Kansas: Casa Nazarena, 1985), 382